Hay una edad que dura menos de lo que parece
En una comunión no quiero que tu hijo parezca alguien que no es. Quiero guardar cómo mira, cómo se ríe y la forma que tiene ahora de estar contigo, con sus hermanos y con los abuelos.
Hay niños que entran disparados y otros que necesitan diez minutos. No pasa nada. La sesión se adapta a ellos, no al revés.