Fotografía natural durante el bautizo
Un bautizo pasa rápido. Mucho más rápido de lo que parece cuando estás dentro.
Yo no quiero convertirlo en una boda pequeña ni llenar el día de poses. Quiero estar pendiente de lo que sí pasa: las manos de los abuelos, una mirada durante la ceremonia, los nervios de los padres, los hermanos entrando y saliendo de la foto y la familia junta.
También hacemos las fotografías de los detalles que queráis guardar, pero sin robarle tiempo al día. El protagonista sigue siendo vuestro hijo y la gente que está con él.
Trabajo de una forma sencilla: os explico dónde estar cuando hace falta y el resto del tiempo dejo que las cosas ocurran. Así las fotos se parecen más a vuestro bautizo y menos a una sesión montada.
Si me dices la fecha, la iglesia y cómo será la celebración, te digo qué cobertura tiene sentido y cuánto cuesta.


